Durante la jornada, junto al docente, se llevaron a cabo diferentes dinámicas de carácter lúdico-terapéutico propias del entorno sociosanitario, como ejercicios de psicomotricidad, coordinación, baile, paseos y bingo, fomentando la participación y el bienestar de los residentes que fueron diseñadas por los propios alumnos.
Esta experiencia ha permitido aplicar de forma práctica los conocimientos trabajados durante el curso, además de favorecer la interacción directa con las personas mayores y el desarrollo de habilidades como la empatía, la comunicación y la atención centrada en la persona.
Como detalle, se entregó el material diseñado durante la formación, que ha sido donado al centro para su uso en futuras intervenciones. La acogida por parte del personal y de los residentes fue excelente, creando un ambiente cercano, participativo y muy enriquecedor.
Una experiencia muy positiva que pone en valor la importancia de la formación práctica en el ámbito sociosanitario. Esta actuación está cofinanciada por el EU for Social Economy & Social Enterprises